La cocina de los cátaros: receta actual

3/22/2014 Beldz 3 Comments


¿Recordáis el año pasado que os hablé de la cocina de los cátaros? Su dieta, muy estricta y privativa, sólo permitía aquellos alimentos libres de mácula. Rechazaban la carne, los huevos, la leche, el queso y los productos lácteos. La base de su alimentación consistía en la ingesta de pescado, verduras y hortalizas. Todo respondía a un ideal de pureza, a unas creencias contrarias a las que predicaba la religión oficial de aquella época: el catolicismo. Por eso, y por su espíritu reaccionario, se les calificó de herejes. No obstante, aunque fueron suprimidos hacia el siglo XIV, su doctrina ha sobrevivido hasta hoy. Actualmente hay un interés creciente en recuperar, a través del estudio, lo que supuso el catarismo en el sur de Francia. No se practican sus creencias, pero sí que se intenta potenciar su aspecto cultural. Los cátaros dejaron un legado que enraizó en las tradiciones de un determinado territorio. Un aspecto de ese legado es su alimentación. Podemos llegar a rastrear elementos cátaros en alguna receta actual. O nos podemos inspirar en su cocina para crear nuevos platos. Eso es lo que han hecho una serie de restaurantes ubicados en el llamado Camino de los Buenos Hombres, una ruta que unía Catalunya con la región del Arièja en la Edad Media. Para potenciar el turismo, estos restaurantes han elaborado sus propias recetas basándose totalmente en recetarios medievales. Y lo mejor es que están recogidas en un libro, escrito en catalán, castellano y francés: La cuina al temps dels bons homes, de Toni Massanés y Karina Behar. Si os interesa, lo podéis comprar en mi librería. En este enlace podréis consultar la ficha del libro.

El arroz con leche de almendras, miel y frutos secos es una de esas recetas actuales elaborada por un restaurante del camino e inspirada en recetas y técnicas medievales. Aunque los cátaros no dedicaban parte de su tiempo a crear platos de este tipo, que parecen más cocina de autor, a mí me gusta pensar que tienen una raíz medieval (y así es). Por eso, revisando el libro, me ha apetecido traeros una de las recetas que más me apetece probar. Como os he dicho, los cátaros no bebían leche, así que la sustituían por la leche de almendras, que es muy fácil de elaborar: tenéis que picar las almendras y mezclarlas con agua. Para picarlas, podemos hacerlo con una batidora eléctrica para que quede mucho mejor. Dejamos reposar la mezcla durante tota la noche y, por la mañana, la colamos y ya tenemos la leche de almendras. Fácil, ¿verdad? Entonces continuad leyendo para ver el resultado final. ¡Y si la probáis no dudéis en decírmelo! ¡Buen provecho!

Arroz con leche de almendras, miel y frutos secos

Ingredientes (para 4 personas)

500 g de arroz
1 litro de leche de almendras
1 cucharada de azúcar
5 cucharadas grandes de aceite
2 manzanas
100 g de almendras
100 g de nueces
150 g de pasas
150 g de miel
Canela
Jengibre

Preparación

Hervid el arroz con la leche de almendras, el aceite y el azúcar y dejado escurrir. Trocead las manzanas, las nueces y las almendras. Calentad la miel en una sartén y añadidle las nueces, las manzanas, las almendras y las pasas. Para servir, preparad un volcán de arroz individual, añadidle la fruta con la miel y espolvoreadlo con canela y jengibre. 
  

Chantilly, Le Nôtre y el jardín barroco francés

3/16/2014 Beldz 0 Comments


Hace poco, a raíz de la lectura de Los jardines del Rey Sol, de Ian Thompson, os hablé de la creación del laberinto de Versalles, un ejemplo magnífico de diseño barroco. Ahora me gustaría continuar tratando el mismo tema del jardín barroco francés, pero centrándolo en otro majestuoso palacio situado a pocos kilómetros al norte de París: Chantilly. Y todo ello teniendo en cuenta que se desarrolló bajo el reinado de Luis XIV (1643-1715), que fue esplendoroso para las artes. Por su corte desfilaron personajes de la talla de Molière, Jean Racine, Pierre Corneille, Jean Baptiste Lully, François Girardon, Louis Le Vau, Charles Le Brun o André Le Nôtre. En 1666, por ejemplo, el rey pudo celebrar la primera fiesta en Versalles, durante la cual se estrenó el Tartufo de Molière. De hecho, la construcción del palacio de Versalles fue el apogeo de su gloria -y también la condena de Nicolas Fouquet, su ministro de finanzas-. Pero empecemos primero con una pequeña biografía del máximo artífice de los jardines reales y aristocráticos durante buena parte del reinado de Luis XIV: André Le Nôtre. Luego, hablaremos un poco de los jardines de Chantilly. La mayoría de los textos que a continuación expondré, los he extraído de un libro publicado por h.f. ullmann titulado Grandes jardines de Europa.

En el reinado de Luis XIV el jardín francés, con la impronta decisiva de André Le Nôtre, terminó convirtiéndose en una impresionante obra de arte cuyo esplendor eclipsó a todos los jardines europeos. Los incomparables jardines de Vaux-le-Vicomte, las Tullerías de París y el indiscutible colofón final de Versalles fueron otras de sus tantas creaciones. André Le Nôtre nació en París, en el seno de una familia de jardineros. Su padre, Jean le Nôtre, ocupaba el cargo de jardinier en chef du roi (jardinero jefe del rey) y trabajó durante mucho tiempo en las Tullerías, en cuyas inmediaciones tenía una casa, en la que creció su hijo André. En 1637, a sus 24 años de edad, André ocupó el puesto de su padre y empezó a trabajar en las Tullerías. Fue allí donde aplicó por primera vez sus principios de diseño. La concepción total estaba claramente estructurada: un eje central dividía los jardines en dos sectores, formados por compartimentos cerrados y diversamente dispuestos. En el sector bajo había dos parterres bordados dominantes y con estanques centrales. El eje central terminaba en un estanque circular de mayor tamaño, que se correspondía con el estanque octogonal del final del jardín.

Como se desprende de las especificaciones de las pagas, en la década de los años ochenta del siglo XVII, Le Nôtre todavía trabajaba en las Tullerías, probablemente trazando y cuidando bosquetes. En 1642 se puso al servicio de Gastón de Orleans y trabajó en el Jardin du Luxembourg. Tres años después concebía el primer proyecto documentado de la zona del invernadero de Fontainebleau. La aristocracia francesa seguía con interés al artista: en 1656 trazó, para Nicolas Fouquet, los jardines de Vaux-le Vicomte, y en 1663, poco después de iniciar el primer proyecto del parterre de Versalles, Le Nôtre fue llamado a Chantilly para crear los jardines del príncipe Luis II Condé (Le Grand Condé). Por las mismas fechas se construyó o se amplió el soberbio palacio con planos del arquitecto Jules Hardouin-Mansart. El palacio quedó seriamente afectado durante los disturbios de la Revolución Francesa, pero el arquitecto Honoré Daumet lo reconstruyó hacia 1830 al estilo neorrenacentista a instancias del duque de Aumale.



Al igual que en Versalles, Le Nôtre proyectó un sistema de canales de carácter monumental. El Grand Canal transcurría paralelamente a la fachada del palacio y desembocaba en un gran estanque, al que desde un depósito elevado afluía por una cascada el agua del riachuelo Nonette. En su parte central, el Grand Canal se ensanchaba formando un estanque amplio y transversal, orientado de acuerdo con el palacio, que ocupaba una posición lateral. El estanque estaba flanqueado por dos parterres de agua con fuentes. El jardín del Grand Condé fue concebido como un sistema de canales y de estanques con mucha agua. En el curso de las obras, Le Nôtre se mostró como un artista que disponía de un amplio espectro de posibilidades de configuración. Si en Vaux-le-Vicomte y en Versalles destacó el agua como un elemento importante, aunque siempre en función de los sectores y los compartimentos, en Chantilly modificó completamente la relación entre los parterres y los canales. En este caso, la forma de las eras, las alamedas y las superficies de césped eran simples elementos enmarcantes de los estanques y de los canales.



Compras literarias (5)

3/01/2014 Beldz 4 Comments


El tiempo pasa volando. Ni recuerdo la última vez que recopilé mis últimas compras literarias. ¡Se me han acumulado incluso las que me regalaron por Navidad! Así que creo que hace más de seis meses que no os enseño los últimos libros que han pasado a engrosar mis estanterías. Como siempre, predominan los libros de historia medieval y las novelas escritas o ambientadas en el siglo XIX. No obstante, en esta ocasión, también han tenido cabida algunos ejemplares de historia antigua. ¿Qué os parece si empezamos con una pequeña descripción de cada uno?

Buceando en el apartado de libros de temática medieval de Amazon, encontré un par de ejemplares que me llamaron mucho la atención. Las buenas críticas y, por supuesto, la sinopsis, me animaron a comprarlos. Uno de ellos se llama Painted Labyrinth, y es un pequeño librito que nos transporta al monasterio de Lindisfarne; en concreto, al mundo de uno de sus manuscritos iluminados más famosos. El manuscrito de Lindisfarne fue creado entre los siglos VII y VIII. Su estilo combina lo mejor del arte anglosajón y celta. ¡Una maravilla! Las ilustraciones a todo color nos permiten apreciar su riqueza. El otro se titula The Time Traveller's Guide to Medieval England y nos transporta a la Inglaterra del siglo XIV. Un libro que nos enseñará cómo vivían los habitantes de aquella época, cómo se vestían, qué comían... Aunque la edición, por el tipo de papel, deja un poco que desear, seguro que el interior no me defraudará.

  • Painted Labyrinth, de Michelle P. Brown: This book looks at the background and history of this breathtaking artwork and symbol of Christian faith. Both illustrated and readable, the book is divided into short sections, each examining an aspect of the Anglo-Saxon world, the heritage of the people who lived and ruled at this time, and how and why this great book was created. There is a list of suggested further reading, and a complete list of artefacts and manuscripts in the accompanying exhibition.
  • The Time Traveler's Guide to Medieval England, de Ian Mortimer: The past is a foreign country. This is your guidebook. A time machine has just transported you back into the fourteenth century. What do you see? How do you dress? How do you earn a living and how much are you paid? What sort of food will you be offered by a peasant or a monk or a lord? And more important, where will you stay? This is not your typical look at a historical period. This radical new approach shows us that the past is not just something to be studied; it is also something to be lived.


Siguiendo con la literatura medieval, voy a hablaros de dos libros más. Cuando supe que Emilio Mitre, un reconocido medievalista y catedrático de historia medieval de la Universidad Complutense de Madrid, había escrito un libro dedicado a las ciudades medievales europeas, tardé poco en comprármelo. Dentro de la historia medieval, siempre me ha gustado el tema del renacer de la ciudad a nivel cultural, económico y social. Seguro que esta síntesis será una lectura fascinante. Como ya lo es el clásico de Jesús Mestre i Godes dedicado a la herejía cátara: Los cátaros es un libro apasionante que recorre la historia de este movimiento religioso, desde su aparición en el sur de Francia hasta su disolución. Lo vi hace un par de años en la biblioteca y no dudé en cogerlo. Como me gustó mucho, y vi que existía una edición económica, me lo compré en su idioma original. Imagino que existirá alguna edición en castellano.

  • Ciudades medievales europeas, de Emilio Mitre: En el proceso de urbanización europeo, la ciudad medieval se sitúa entre dos momentos: el de la ciudad antigua grecorromana, en decadencia bajo las migraciones germánicas; y el de la ciudad moderna a la que relacionamos con la revolución industrial. Un proverbio alemán afirmaba que «el aire de la ciudad hace libre», una particular forma de juzgar lo que fue, a partir del siglo XI, un renacer de la vida ciudadana en ruptura con la tiranía feudal y en conexión con un general resurgir económico de Occidente. Lo real y lo ideal se enfrentan y se complementan, según se plantea en la presente obra.
  • Els càtars, de Jesús Mestre i Godes: El catarisme és considerat, per uns, una religió evangèlica; d'altres hi veuen una clara heretgia. Tot i que al segle XII la distinció no era gaire clara, l'Església, que s'adonava del risc que corria, no tenia dubtes. La mà dura i enèrgica d'Innocenci III va resoldre posar fi a l'heretgia i als heretges. La croada contra els albigesos destruiria de soca-rel la culta i amable societat occitana del Llenguadoc. L'enfonsament de tot un món que va arrossegar personatges tan rellevants com Pere I el Catòlic. Poc temps després, el Llenguadoc seria una part més del Regne de França.


Me encantan las ediciones de h.f.ullmann dedicadas a los grandes movimientos de la historia del arte. Profusamente ilustrados, son una maravilla visual. Y los textos o artículos que acompañan a las fotografías son también de gran calidad. De los que tienen dedicados al período medieval, me faltaba El gótico. Aunque aún no lo he leído en profundidad, sí que he dedicado algunos ratos a pasar tranquilamente sus páginas. Con este tipo de libros se disfruta, se descubre y nos llenamos de admiración por la belleza que existe en este mundo.

  • El gótico, de Rolf Toman: El periodo gótico es una de las primeras épocas en la historia del arte de las que se mantienen hasta hoy obras de todas sus expresiones: catedrales, castillos, palacios, pinturas magistrales y la mayoría de las filigranas; este volumen contiene toda la riqueza de una artesanía única. Capítulos enteros están dedicados al palacio papal en Aviñón y al esplendor gótico de la pintura en vidrio. Este libro entrega, en gran parte a través de sus elocuentes ilustraciones, una perspectiva de la diversidad artística del periodo gótico.


Chrétien de Troyes es mi escritor medieval favorito. Sus historias de caballeros nos transportan a un mundo cortés; a la cara ideal de la literatura medieval. Su Erec y Enide era el único libro que me faltaba para completar mi colección, así que decidí comprar la edición en bolsillo de Alianza, preparada por Carlos Alvar y traducida por Victoria Cirlot. No obstante, poco después de comprarla, supe que la editorial Edhasa preparaba un volumen extraordinario con todas las obras de Chrétien de Troyes. ¡Y ya está a la venta! Es una de esas ediciones que gustan como regalo, en estuche y en tapa dura. Claro que sube bastante de precio, pero a mi entender creo que vale mucho la pena. Podéis echar un vistazo a la ficha del libro en mi librería.

Dejamos momentáneamente la literatura medieval para adentrarnos en un clásico de la literatura norteamericana. ¡Nunca he leído a Jack London! Pero ahora se me presenta una buena oportunidad: a mi padre le gustó la sinopsis de El lobo de mar y le apeteció leerlo. Sin embargo, no le engancharon las primeras páginas -no es lector habitual y la letra le pareció un poco pequeña-, así que me lo cedió. ¿Vosotros qué opináis? ¿Lo habéis leído? Me he adentrado poco en las novelas de aventuras ambientadas en el mar. 

  • El lobo de mar, de Jack London: Esta novela, un clásico de la literatura norteamericana y una de las mejores novelas de aventuras de todos los tiempos, dramatiza el fortuito encuentro entre dos personajes que representan visiones opuestas de la condición humana. Humphrey van Weyden es un joven intelectual, refinado e idealista que, tras naufragar a bordo de un ferry en aguas del pacífico, es rescatado por un barco dedicado a la caza de focas y capitaneado por Wolf Larsen, el prototipo de lobo de mar, cruel, despiadado y sin escrúpulos. Sometido a su tiránica autoridad, el joven descubrirá la dureza y la impiedad de un mundo primitivo que sin embargo le ayudará a consumar su aprendizaje moral. 
  • Erec y Enide, de Chrétien de Troyes: Figura ideal del caballero, Erec queda encargado de la reina Ginebra cuando toda la corte sale a la caza del Ciervo Blanco, pero esto solo será el comienzo de una aventura en el curso de la cual conocerá a la graciosa y tierna Enide, a la que desposará. Modelo de mujer y esposa según la concepción cortesano-caballeresca, en adelante ésta lo acompañará en el resto de sus aventuras y peripecias hasta su coronación final como rey de manos del propio Arturo.


¡No os podéis imaginar cómo me gusta este libro! ¡Es una pasada! Parece estar hecho para mí. Cuando vi que lo publicaba la editorial Akal me enamoré enseguida y lo pedí como regalo de reyes. El formato es grande, en tapa dura e ilustrado. Cómo construir una catedral es un libro bonito, de esos que queda bien en la estantería; de esos que hojeas frecuentemente. Para los que queramos conocer mejor el sistema de construcción de una catedral gótica, este libro es ideal, por su amenidad y por sus dibujos bonitos y esclarecedores.

  • Cómo construir una catedral, de Malcolm Hislop: Centrado en la época dorada de la construcción de estos símbolos históricos de la fe cristiana, «Cómo construir una catedral» examina uno a uno cada elemento de la estructura, desde la planta hasta la culminación de la aguja, y explica el proceso de construcción medieval en detalle. Escrito por uno de los más prestigiosos historiadores de la arquitectura, esta obra ofrece un retrato completo y esclarecedor de la genialidad del arquitecto medieval. Explora y describe la construcción de estas obras maestras, desde la planta hasta el alzado de la aguja.



Por fin tengo una biografía interesante y completa sobre Napoleón. Jean Tulard es un gran especialista de la época napoleónica y esta biografía está considerada como un clásico. Como todos sabéis, Napoleón es una figura indispensable de nuestra historia; un personaje que hay que conocer para entender un período histórico fascinante: el que siguió a la Revolución Francesa. La edición de Crítica, a simple vista, también es muy bonita. En tapa dura con sobrecubierta y con apéndices que la complementan. Como historiadora, la encuentro adecuada para sumergirse por primera vez en la vida de Napoleón. Intuyo que será una buena lectura.

  • Napoleón, de Jean Tulard: Jean Tulard, que ha dedicado cerca de medio siglo a la investigación de la historia de Napoleón y de su época, ha sintetizado su labor en esta magistral biografía del Emperador, considerada ya como un clásico. La obra de Tulard tiene la singular característica de combinar dos enfoques distintos. Es, por una parte, una narración ágil, clara y estimulante, pensada para el lector habitual de una biografía literaria. Pero cuenta además con unos complementos que la enriquecen con todo el caudal de la erudición; y por un apartado de debates abiertos, en que se resumen las discusiones que los investigadores mantienen sobre algunos puntos de la vida y la actuación de Napoleón.


¡Seguimos con más libros de historia! Pero ahora de historia antigua de Grecia, otro período que me gusta -más que el romano-. Siempre había querido tener un amplio manual de consulta sobre esta época, pero los encontraba demasiado caros. Por suerte, la editorial Cátedra reeditó hace poco Historia de Grecia Antigua, de José María Blázquez, Raquel López Melero y Juan José Sayas, un completísimo manual que te introduce en la realidad de Grecia desde todos los ámbitos. Un tocho de 1136 páginas que todo historiador debería tener en sus estanterías. Fue mi autorregalo navideño.

  • Historia de Grecia Antigua, de Varios autores: Desde la antigüedad, la Historia de Grecia ha despertado el interés y la curiosidad por ser el alba de nuestra cultura y civilización. Las artes, las ciencias y las formas políticas han encontrado allí su origen. Este libro pretende familiarizar al lector con todas estas cuestiones e introducirle en su compleja y densa realidad. Desde la arqueología, la historia y la literatura los autores reconstruyen el pasado, desde el neolítico y Edad del Bronce hasta el triunfo de Roma en el Mediterráneo.


¿Conocéis la colección de historia de Osprey? Es garantía de calidad. Publican unos libritos temáticos muy interesantes, instructivos e ilustrados. En diciembre, entré en una pequeña librería donde tenían algunos ejemplares -de esos que venden de dos en dos, de promoción en los quioscos-, así que me los compré. ¡Tienen una pinta estupenda! Dos se ambientan en la Edad Heroica, cuando Troya y Micenas estaban en su máximo apogeo. Y los otros dos tratan temas concretos de los tiempos de Alejandro Magno.



¡Novelas! Ya tocaba algo más animado, ¿verdad? Me encanta el Cánon de Sherlock Holmes, el escrito por Arthur Conan Doyle, pero creo recordar que nunca había caído en mis manos ningún pastiche actual. Había leído buenas opiniones de La Casa de la Seda, y cuando me enteré de que lo estaban vendiendo de saldo, no dudé en comprarlo. Tenía ganas de leerlo. Y una vez leído, puedo afirmar que es un buen pastiche. Engancha, la historia es interesante y posee la esencia de los relatos originales. También está bien escrito y es ameno. Una buena lectura.

  • La Casa de la Seda, de Anthony Horowitz: En noviembre de 1890, el invierno de Londres no da tregua. Sherlock Holmes y el doctor Watson están tomando el té junto a la chimenea cuando un caballero evidentemente nervioso irrumpe en el 221B de Baker Street. Tras contarle a Holmes una desconcertante historia acerca de un individuo que le ha estado siguiendo las últimas semanas, le suplica que le ayude. Intrigados por lo que les narra ese hombre, Holmes y Watson se sumergen en una serie de extraños y siniestros eventos, que abarcan desde las calles mal iluminadas de Londres hasta los bulliciosos bajos fondos de Boston.


La versión en catalán de La casa encantada de Wilkie Collins fue un hallazgo que me costó 1€. De este autor decimonónico me encantó La dama de blanco, una novela extraordinaria de misterio y de suspense. A parte de algunos relatos suyos que tengo esparcidos en unos libros de cuentos, no he leído nada más de él. El tipo de literatura que escribe Wilkie Collins me gusta. Sé que disfrutaré leyendo esta novela.

  • La casa encantada, de Wilkie Collins: Un relato realmente inquietante, misterioso y apasionante en el que parecen intervenir fuerzas enigmáticas del Más Allá y resonar ecos ahogados de ultratumba. Se ha cometido un crimen en circunstancias harto extrañas en la Casa Encantada. Un crimen horrible cuya pista deberá el lector ir rastreando hasta el final de la obra, pero... ¿existe realmente un desenlace al misterio de la Casa Encantada?


Mi sección comiquera está demasiado abandonada últimamente. Pero bueno, siempre queda un rinconcito para mi serie preferida: Thorgal. ¡No podía ser que me faltasen los dos últimos números! Así que ahorré en otras cosas para poder comprármelos. La edición de Norma resulta cara por tan pocas páginas, pero el contenido lo compensa. 

  • Thorgal 32: La batalla de Asgard, de Rosinski e Yves Sente: Mientras Thorgal persigue a los secuestradores del joven Aniel, su hijo mayor, Jolan se apresura a superar definitivamente la adolescencia. Después de resultar vencedor en peligrosas pruebas, ahora debe llegar a los jardines del reino de Asgard para conseguir una manzana del jardín de Idun, único remedio para salvar la vida de Vylnia, la madre de Manthor. 
  • Thorgal 33: El barco espada, de Rosinski e Yves Sente: Mientras sigue intentando rescatar a su hijo Aniel , Thorgal se encontrará con unos curiosos mercaderes de los que aceptará un encargo muy particular mientras viaja en un barco espada a través de los hielos. Thorgal es el protagonista absoluto de este álbum ambientado en el clima más extremo, mientras Jolan y sus compañeros culminan los acontecimientos orquestados por Manthor .