Películas y series: un repaso por mi filmografía (4)

7/27/2013 Beldz 2 Comments


Ya iba siendo hora de preparar un nuevo repaso por las películas y series que he visto en estos dos últimos meses. Veréis que predomina el cine francés. Es que últimamente me apetece muchísimo. No sé porqué, pero casi todo lo que he visto hasta ahora de producción francesa me ha gustado. Me gusta el cine francés y cada vez lo aprecio más. Como siempre, las fichas las he extraído de IMDb y Filmaffinity.




¿Qué películas os puedo destacar? Quizá debería empezar por Renoir, de Gilles Bourdos. Aunque parece ser que la crítica no la ha tratado demasiado bien, a mí me pareció una maravilla, un deleite visual. La película narra los últimos años de vida del pintor impresionista: trata las dificultades que experimenta al pintar, debido a la artritis que padece en sus manos, cómo se siente en relación a su pintura en esta etapa final de su vida... Y también se centra en la relación que entabla con su nueva modelo, Andrée Heuchling, y con su hijo Jean, que vuelve de la guerra. Es una película de desarrollo lento, pero muy atractiva visualmente. Posee un color precioso y una ambientación deliciosa. La vivacidad, la jovialidad y la alegría que transmiten los cuadros de Renoir, los han plasmado cinematográficamente de manera magnífica. Si no os gustan las películas que se recrean en el paisaje o en la expresión de los rostros, seguramente la encontraréis aburrida. Por el contrario, si sois amantes del arte y de la plasmación de lo bello en el cine, entonces tenéis que verla. Quizá el guión podría haber dado más de sí; pero, al final, creo que importa poco. Nos sobrepasa más la ambientación y el diseño.

Si queréis pasar un buen rato, os recomiendo Salir del armario, una comedia muy divertida protagonizada por Daniel Auteuil y Gérard Depardieu, dos grandes actores que son siempre sinónimo de calidad. O si os apetece ver algo entrañable, no os perdáis Mis tardes con Margueritte. Es este cine íntimo que a veces nos brinda el cine francés lo que más me atrae.

Pasando al cine de habla inglesa, debo destacar La invención de Hugo. Aunque había leído opiniones de todo tipo, a mí me pareció una película muy disfrutable, con sus más y sus menos, pero muy recomendable. Por el contrario, The making of a lady, que adapta la novela La formación de una marquesa de Frances Hodgson Burnett, es un desastre. La historia resulta interesante, pero su puesta en escena no acaba de convencer. Y finalmente, una comedia romántica: The Holiday. Debo reconocer que me entretuvo bastante. A veces apetece ver cine ligero, tópico y sin pretensiones. Además, esta película cuenta con grandes actores: Jude Law, que sale tremendamente irresistible, y Kate Winslet son algunos de ellos.


Le premier jour du reste de ta vie (2008)
Puntuación: 7

DirectorRémi Bezançon
RepartoJacques Gamblin, Zabou Breitman, Déborah François, Marc-André Grondin
SinopsisRepasa cinco días decisivos en la vida de un matrimonio y sus tres hijos, repartidos a lo largo de doce años. Cada uno de los días del film corresponde a un miembro de la familia, cuyos pasos se siguen de la mañana a la noche. Un hijo que se marcha del hogar familiar; una adolescente a punto de perder la virginidad que entra en guerra con su madre; a su vez, en el umbral de una crisis, al aproximarse a los 50 años, un padre taxista que ya no le dirige la palabra a uno de sus hijos, mientras que el otro vive inmerso en sus fantasías amorosas.


The making of a lady (2012)
Puntuación: 5

DirectorRichard Curson Smith
RepartoLydia Wilson, Maggie Fox, Sarah Ridgeway, Joanna Lumley
SinopsisAmbientada en el Londres victoriano, la novela narra la historia de Emily, proveniente de una buena familia, educada, pero sin un centavo y viviendo en la peor parte de la ciudad, quién creció con la esperanza de que se casaría por amor, pero se ha dado cuenta de que su prioridad debe ser la supervivencia. Adaptación de la novela clásica La formación de una marquesa de Frances Hodgson Burnett.


La invención de Hugo (2011)
Puntuación: 8

DirectorMartin Scorsese
RepartoAsa Butterfield, Chloë Grace Moretz, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen, Jude Law
SinopsisParís, años 30. Hugo (Asa Butterfield) es un niño huérfano, relojero y ladrón que vive entre los muros de una ajetreada estación de trenes parisina. Nadie sabe de su existencia hasta que le descubre una excéntrica niña (Chloë Moretz) junto a la que vivirá una increíble aventura.


Renoir (2012)
Puntuación: 9

DirectorGilles Bourdos
RepartoMichel Bouquet, Romane Bohringer, Thomas Doret, Michèle Gleizer, Vincent Rottiers, Christa Theret
SinopsisMichel Bouquet y Vincent Rottiers dan vida, respectivamente, al célebre pintor Auguste Renoir y a su hijo, el no menos célebre cineasta Jean Renoir. Ambientada en la Costa Azul, en 1915.


LOL (Laughing Out Loud) (2008)
Puntuación: 7

Director: Lisa Azuelos
RepartoChrista Theret, Sophie Marceau, Jérémy Kapone
SinopsisLa trama cuenta la historia de la relación entre una madre y su hija. La madre descubre la falta de comunicación con su hija y lo que le ocurre al leer el diario que ésta lleva en las redes sociales. Cuando la hija es abandonada por su novio, se vuelve hacia su mejor amigo, mientras que su madre de 40 años lucha por superar su divorcio.


The Holiday (2006)
Puntuación: 5

Director: Nancy Meyers
RepartoCameron Diaz, Kate Winslet, Jude Law, Jack Black
SinopsisAmanda Woods, una chica americana que posee una próspera agencia de publicidad especializada en trailers de películas, vive en el sur de California y acaba de romper con su novio. Por su parte, Iris Simpkins, redactora de la popular columna de bodas para el London Daily Telegraph, vive en una encantadora casa de campo en Inglaterra y sus relaciones con los hombres tampoco son fáciles. A través de Internet llegan a un acuerdo para intercambiarse sus respectivas viviendas durante las Navidades.


Mis tardes con Margueritte (2010)
Puntuación: 8

Director: Jean Becker
RepartoGérard Depardieu, Gisèle Casadesus, Patrick Bouchitey, Jean-François Stévenin
SinopsisBasada en la novela homónima de Marie-Sabine Roger. Germain Chazes es un hombre maduro y obeso que vive en una caravana, en el jardín de su madre, y su vida transcurre entre el café y el parque público. Los demás lo consideran un imbécil feliz, hasta que Margueritte, una anciana muy culta, le descubre el universo de los libros y las palabras. Desde entonces, su relación con los demás y consigo mismo cambiará sensiblemente.


Salir del armario (2001)
Puntuación: 7

Director: Francis Veber
RepartoDaniel Auteuil, Gérard Depardieu, Thierry Lhermitte, Michèle Laroque
SinopsisUn trabajador de una empresa de preservativos se entera de que va a ser despedido. Aconsejado por un amigo, se hace pasar por homosexual para demandar a la empresa alegando discriminación sexual. Sin embargo, la representación de su nuevo papel sólo le traerá quebraderos de cabeza.


Thérèse Desqueyroux (2012)
Puntuación: 5

Director: Claude Miller
RepartoAudrey Tautou, Gilles Lellouche, Anaïs Demoustier, Catherine Arditi
SinopsisAdaptación de la novela homónima de François Mauriac (publicada en 1927). Se centra en Thérèse, una joven mujer libre de principios del siglo XX. Casada por obligación con Bernard Desqueyroux, insensible a los placeres de la carne, insatisfecha en el plano intelectual y, en general, aburrida de esperar, Thérèse, en un arrebato absurdo y desesperado, intenta envenenar a su esposo.



Llegamos a las series. Curiosamente las he puntuado todas con un 8. Y es que cada una es buena en su género. Quizá la que más me ha sorprendido, por su calidad, es Endeavour, una serie ambientada en Oxford que adapta las novelas de Colin Dexter sobre el inspector Endeavour Morse. El género detectivesco es otro de mis preferidos, y os puedo asegurar que esta miniserie es una auténtica delicia.

En cuanto a las series de época: The Village es totalmente recomendable, pero muy, muy dramática. Esta primera temporada narra el día a día de un pequeño pueblo inglés a principios del siglo XX. Las vidas de sus habitantes son desdichadas en múltiples ocasiones y se respira constantemente un ambiente trágico y melancólico, acentuado por la llegada de la Primera Guerra Mundial. Plebs es todo lo contrario: original, divertida, irreverente y descarada. Si os apetece un poco de humor, probad esta serie. 


Plebs (2013)
Primera temporada: 6 capítulos
Puntuación: 8

Director: Sam Leifer
RepartoTom Rosenthal, Joel Fry, Ryan Sampson, Sophie Colquhoun
SinopsisSitcom que traslada personajes y preocupaciones típicas del siglo XXI a la Antigua Roma, y en esa incompatibilidad basa su humor. Ambientada en el año 27 a.C., cuando Roma parecía el centro del universo, nos muestra a los personajes principales (Marcus, Stylax y su esclavo Grumio), viviendo codo con codo en habitaciones alquiladas, supervisados por su sospechoso casero.


The Village (2013)
Primera temporada: 6 capítulos
Puntuación: 8

Director: Antonia Bird, Gillies MacKinnon
RepartoMaxine Peake, John Simm, Nico Mirallegro, Charlie Murphy
SinopsisSerie donde se narra la historia del siglo XX a traves de los residentes de un pequeño pueblo inglés, Derbyshire, en especial a traves de Bert Middleton, un hombre en la actualidad centenario y que narra las diversas historias de su vida.


Mad Men (2013)
Sexta temporada: 13 capítulos
Puntuación: 8

Director: Matthew Weiner
RepartoJon Hamm, Elisabeth Moss, Vincent Kartheiser, January Jones, Christina Hendricks
SinopsisAclamadísima serie dramática que narra los comienzos de una de las más prestigiosas agencias de publicidad de los años sesenta, y centrada en uno de los más misteriosos ejecutivos de la firma, Donald Draper. Un hombre con un gran talento.


Endeavour (2013)
Primera temporada: 4 capítulos
Puntuación: 8

Director: Matthew Weiner
RepartoShaun Evans, Roger Allam, Anton Lesser
SinopsisEndeavour Morse es un joven agente de policía, abstemio y amante de la música clásica, que considera renunciar a la policía después de un asunto desafortunado, pero se queda para unirse al inspector Thursday en la investigación de la desaparición de la estudiante Mary Tremlett.

   

Recorrer la Capilla Sixtina en alta definición... ¡desde casa!

7/13/2013 Beldz 2 Comments


Pues sí, amig@s. Hace tiempo que la página web del Vaticano ha puesto a disposición de todos una animación que permite recorrer la Capilla Sixtina sin salir de casa. Claro que no es lo mismo que visitarla en persona, pero para los que aún no hemos tenido la oportunidad de contemplar semejante obra de arte en directo, es una gran oportunidad. Esta página nos permite ver la capilla tanto de manera global como por secciones, utilizando el ratón y el zoom. Así, podemos ver con detalle todo el techo pintado por Miguel Ángel, el fabuloso Juicio Final que se alza por encima del altar, o las pinturas de las paredes laterales -realizadas por Botticelli, Domenico Ghirlandaio, Luca Signorelli, Cosimo Rosselli y Pietro Perugino-. Una visita didáctica que hoy os invito a conocer. Estoy segura de que no os arrepentiréis. Tan sólo tenéis que pulsar en este enlace para acceder a la página en cuestión. Aquí, podéis ver algunas muestras: 







La cocina de los cátaros: recetario medieval

7/05/2013 Beldz 2 Comments


Hablar de cocina cátara puede parecer extraño. Y más, teniendo en cuenta que los cátaros no se caracterizaban especialmente por poseer una cocina rica y elaborada. Al contrario; en su doctrina predominaba la abstinencia y el rechazo a buena parte de los alimentos que se consumían en la Edad Media. Por ejemplo, la carne y la leche. Pero no avancemos acontecimientos. Primero, para entender un poco los alimentos que tomaban, os contaré, a grandes rasgos, quiénes eran los cátaros: el catarismo fue un movimiento, considerado hereje, que se manifestó principalmente en el sur de Francia. Surgió como rechazo a la Iglesia establecida; una Iglesia corrupta, desviada de su propósito inicial. Los cátaros tan sólo deseaban volver a la pureza de los inicios del cristianismo y seguir el mensaje evangélico de Jesús. Sus seguidores eran fervientes devotos; lo eran tanto que estaban dispuestos a ser quemados en la hoguera antes de renunciar a su fe. Muy pocos fueron los que renegaron por miedo a la muerte.

Su doctrina contemplaba un mundo dual: el celestial, creado por Dios, y el terrenal, creado por el diablo. Así pues, rechazaban lo material y todo aquello proveniente del acto sexual, ya que era una obra diabólica. Seguían el ejemplo de Cristo y de varios preceptos contenidos en el Nuevo Testamento. Creían que Cristo sólo se había encarnado aparentemente, y no de manera real -es lo que se conoce como cristología docetista-. Por eso, rechazaban la cruz y el agua del bautismo. Para los cátaros, el único sacramento válido era el consolamentum, un ritual que convertía a sus seguidores ordinarios en perfectos. Como ya comenté en otra ocasión, los perfectos, tanto hombres como mujeres, constituían el orden sacerdotal de la Iglesia cátara y adoptaban una vida de pobreza y de castidad. En un rango inferior se encontraban los laicos que profesaban el catarismo y ayudaban a los perfectos en cuestiones como el alojamiento, la protección personal o la asistencia en sus sermones. Como podéis ver, el catarismo también creó una estructura jerárquica -al frente de las iglesias cátaras estaban los obispos-. Vivían de forma sencilla y se mostraban críticos con la ostentación del clero.


Entonces, ¿qué comían los cátaros? Es todo un reto establecer su cocina teniendo en cuenta sus creencias y su vida de pobreza. Muchas veces se alimentaban de pan y agua, debido también a los períodos de abstinencia marcados por el calendario cristiano. Para exponer un poco esta cuestión, seguiré los estudios de Antoni Dalmau, un gran especialista del mundo cátaro. Como bien dice en la introducción del libro que luego os presentaré, la abstinencia de carne era el rasgo más popular del catarismo. Era una privación estricta para todos los que habían recibido el consolamentum -no así para los seguidores ordinarios del catarismo, que comían de todo. Sólo respetaban las prescripciones de los perfectos cuando se reunían con ellos-. Ese rechazo constituía una característica sociológica que los diferenciaba del resto de la sociedad cristiana: en los conventos y, especialmente, en las mesas de los nobles se comía carne. Por lo tanto, encontramos aquí un rasgo que, al igual que los judíos, los convertía en un grupo cerrado y distinto de los otros de la sociedad medieval.

Junto a la carne, también había otros alimentos prohibidos: los huevos, la leche, el queso y los productos lácteos. Sin embargo, toleraban el aceite y el vino -aunque lo bebían con moderación y lo mezclaban con agua-. Lo más sorprendente es que no rechazaban el pescado. De hecho, junto a la verdura era la base de su alimentación. ¿Y por qué no lo rechazaban también? Por la simple creencia medieval de que el pescado nacía espontáneamente del agua; no era fruto de la generación diabólica porque había nacido sin mácula. El pescado era de fácil obtención y abundaba en los lagos y ríos. Además, para asegurarse de que los alimentos que tomaban no estaban contaminados, llevaban siempre encima sus propios utensilios de cocina -otro rasgo característico del atuendo cátaro-. Todo respondía a un ideal de pureza, reaccionaria con los excesos de la Iglesia oficial.


Sobre la verdura y las hortalizas: en la Edad Media también había un sistema jerárquico de los alimentos. Siempre existió la creencia de que lo mejor era lo que se encontraba más próximo al cielo. Por eso, en las mesas de los nobles, lo más apreciado era la carne de ave -de ahí sale la gran importancia de la cacería en la Edad Media, también como deporte de prestigio-. Entonces, la verdura y las hortalizas eran alimentos poco considerados porque crecían en la tierra, o incluso debajo de ella. Era impuro. No obstante, eran una base en la alimentación medieval y se comían con mucha frecuencia. Los cátaros las incorporaron en su dieta: acelgas, espinacas, espárragos, habas... Se solían servir hervidas o fritas; en general, no se comían crudas. Un plato característico, por ejemplo, era la porrada o la cebada, una crema realizada con puerros o cebolla. También utilizaban los recursos que ofrecían los bosques: castañas, avellanas, almendras... De hecho, era muy típica la leche de almendras -que sustituía la leche de vaca, de oveja o de cabra-. Se picaban y mezclaban con agua las almendras. Se dejaba reposar una noche y, a la hora de consumir, se colaba. ¡Y lista! Esta leche la podían tomar como una especie de sopa, con habas, cebolla y algunas especias -como sabéis, muy apreciadas en aquella época-.


He hecho esta especie de introducción con la finalidad de daros a conocer un libro, en la presentación del cual tuve la oportunidad de asistir recientemente. Es un libro bilingüe, publicado en catalán y en francés, pero con un apartado en castellano -sin fotografías- que recoge todas las recetas publicadas. Se trata de La cuina al temps dels Bons Homes, escrito por Toni Massanés y Karina Behar. Su intención es ofrecernos una pequeña cata de la cocina del país de los cátaros. No se reduce solamente a explicar, de una manera amena y sencilla, qué comían o dejaban de comer los cátaros, sino que también nos da a conocer la cocina medieval de Occitania y, por extensión, de Catalunya. ¿Y por qué también la de Catalunya? Pues porque existía una conexión evidente entre ambos territorios. En el norte de Catalunya también vivieron cátaros. Fueron aquellos que, perseguidos por la inquisición, tuvieron que exiliarse buscando refugio en una tierra mejor. Esos cátaros siguieron lo que hoy, por turismo, se conoce como el Camí dels Bons Homes. Este camino, un importante eje económico medieval y moderno, une la región de l'Arieja -desde Montségur y Foix- con la del Berguedà. En las tierras catalanas, los cátaros exiliados fueron bien acogidos, tanto por la población como por la nobleza simpatizante por su causa.


Tradicionalmente, el sur de Francia ha estado muy unido con el norte de Catalunya. No es de extrañar, entonces, que compartan similitudes culturales y culinarias que se remontan desde la Edad Media hasta la actualidad. Este libro, respetando la tradición y basándose en los documentos históricos y en las actas de la Inquisición, nos ofrece recetas compuestas exclusivamente con los ingredientes que podían encontrarse en estas regiones en la Edad Media. Por ejemplo, ¿qué platos podían comer los cátaros? Como ya os he dicho, una porrada o una cebada, habas tiernas con leche de almendra, sopa de zanahoria, habas con manteca y menestra de verduras, o el plato estrella dels Bons Hommes: la empanada de pescado, de la que os traigo la receta. La empanada era el plato característico de los cátaros porque se podía transportar muy fácilmente y duraba varios días. Sabéis que una de las tareas de los cátaros era la predicación. Como viajaban tanto, necesitaban algo fácilmente transportable. La empanada era ideal. Y, por supuesto, de pescado.

Como ya he apuntado anteriormente, los simpatizantes del catarismo, que no habían recibido el consolamentum, comían de todo según su clase social. Es por eso que en este libro también se recogen recetas de carne -costillas de cerdo con mostaza-, salsas -allada blanca- y postres -almidón con leche de almendras o pastel de manzana-. Finalmente, y como medida para promocionar el turismo en la región, los restaurantes situados a lo largo del camino han diseñado platos actuales y de autor, basados en recetas medievales y respetando los ingredientes y las técnicas empleadas en la época medieval. Estos platos también se recogen en el libro. Yo no dudaría en probar la tortilla de salvia, las berenjenas a la morisca o el arroz con leche de almendras, miel y frutos secos. ¿Se os ha abierto el apetito? ¡Son recetas sencillas, pero deliciosas!

Empanada de pescado (Panada)

Ingredientes 
(para 4 personas)

Para la masa

1,5 vasos de agua
1 vaso de aceite
1 kg de harina
1 sobre de levadura (opcional)
Sal

Para el relleno

1,2 kg de cebolla
500 g de atún
1 huevo (para pintar)
Sal, aceite, perejil

Preparación

Preparad la pasta amasando bien todos sus ingredientes. Una vez hecha, dejadla reposar y estiradla con un rodillo. Extendedla sobre una bandeja para horno. Poner la cebolla cortada, un poco sofrita y el pescado (si es atún, desmenuzado, si son sardinas deben estar abiertas, sin espinas y una al lado del otra). Saladlo, añadidle el perejil picado y tapadlo con más pasta. La juntáis enrollando y pinzando con los dedos. Decoradlo con tiras de masa y pintadlo con huevo. Hacedle un par de agujeros en la tapa para que salga el vapor durante la cocción. Cocedlo al horno a 200º hasta que la panada esté dorada.
Si alguna vez os apetece recorrer el Camí dels Bons Homes, no dudéis en visitar su página web. Allí os darán todo tipo de información. El camino se realizaba tanto desde Francia como desde Catalunya. Era un eje transitado no sólo por los cátaros en el exilio, sino también por comerciantes, pastores y gente corriente. Yo, sin duda, y en cuanto pueda, pienso hacerlo. Eso sí, en coche. Siempre he tenido un aprecio especial por el sur de Francia y por la zona del Berguedà, pues aquí transcurrió buena parte de mi infancia y adolescencia. Y aún sigo yendo de vez en cuando. Lo curioso es que teniendo tan cerca el camino, no lo haya hecho nunca. Es cierto eso que dicen: preferimos viajar lejos antes que conocer las maravillas que atesoramos cerca de casa.

Si os interesa el libro, lo podéis comprar en mi librería, pulsando en el siguiente enlace: La cuina al temps dels bons homes, de Toni Massanés y Karina Behar.

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Actualización: 24/05/2015. ¡Mirad! Esta mañana me he levantado con ganas de cocinar platos cátaros y aquí tenéis el resultado. ¿Qué opináis? ¿Qué os parece el resultado? Las tres recetas tienen muy buen sabor, son sencillas y muy nutritivas. De primero he escogido un plato reelaborado en la actualidad con ingredientes utilizados en la cocina medieval: es una ensalada de espinacas, puerro, zanahoria, cebolla y nueces, aliñada con un poco de limón. De segundo, algo también ligero: una porrada, una crema de puerros muy típica de la cocina de los cátaros. Ellos la elaboraban con leche de almendras, pero yo, en esta ocasión, la he hecho con caldo de verduras del día anterior (¡hay que aprovecharlo todo!). Para terminar, no podía faltar la empanada de atún y cebolla, el plato que identificaba a los buenos hombres. Era fácilmente transportable y aguantaba varios días. ¡Buen provecho!