Sexto aniversario

5/27/2012 Beldz 16 Comments


Hoy estamos de aniversario en A Young Knight Travel. Tal día como hoy del año 2006 nacía este blog. ¡Ya han pasado seis años! Tan sólo quiero agradecer a todos los que me han apoyado durante estos años, y a los que se han incorporado con el paso del tiempo. Todos ellos han contribuido a enriquecer, con sus comentarios, lo que aquí escribo. El que llegue por primera vez a este modesto lugar verá que escribo sobre arte -principalmente del siglo XIX-, historia -casi siempre medieval- y literatura -en general-. Desde hace poco tiempo también reservo un lugar para comentar mis viajes -que por desgracia son escasos-, porque pienso que pueden interesar a aquellos que les guste conocer el arte y la historia de otras ciudades. Estas son mis grandes aficiones, las que quiero compartir con vosotros. Y si me permitís, continuaré haciéndolo muchos años más. O, al menos, eso espero. ¡¡Muchas gracias!!

Termino este agradecimiento con una pintura de J.M.W. Turner, pintor inglés del romanticismo, que nos muestra un paisaje idílico. En el fondo, se alza el castillo de Rosenau, en Baviera, que fue el lugar donde nació y pasó su infancia el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, consorte de la reina Victoria.


J.M.W. Turner
El castillo de Rosenau (1841)
[Walker Art Gallery, Liverpool]
  

Pinturas (IX): El ferrocarril

5/17/2012 Beldz 0 Comments


Siempre me han gustado las locomotoras de vapor y las antiguas estaciones de ferrocarril. A principios del siglo XIX, con la invención del hierro forjado y, más tarde, del acero, los carriles pudieron hacerse más largos y resistentes, consolidándose así este nuevo medio de transporte. Poco a poco, el ferrocarril fue abriéndose paso y pronto se hizo popular. Los artistas también quisieron representar este nuevo invento que tanto llamaba la atención: muchos incorporaron en sus pinturas la silueta de una locomotora, pintaban la estación del ferrocarril o se centraban en las caras de expectación de los que subían a una por primera vez. Estas pinturas constituyen un documento histórico de valor incalculable. Hoy me apetece enseñaros algunas de las que más me gustan:

Turner 
Rain, Steam and Speed (1844)

Adolph von Menzel 
On a Journey to Beautiful Countryside (1892)

William Powell Frith 
The Railway Station (1862)

Monet 
The Pont de l'Europe, Gare Saint-Lazare (1877)

Monet 
The Gare Saint-Lazare. Arrival of a Train (1877)

Cátaros: La Iglesia de las mujeres

5/13/2012 Beldz 2 Comments


Cuando estuve hablando hace poco sobre las herejías medievales, prometí subir un artículo sobre las mujeres cátaras, publicado en la revista Historia de National Geographic, número 92. Este artículo, escrito por Pilar Jiménez Sánchez, hace un breve repaso por el catarismo entre las mujeres: qué supuso esta herejía para las buenas mujeres, cómo se ordenaban, qué tareas realizaban, a qué se comprometían, y qué las diferenciaba de los buenos hombres. Un artículo interesante que espero que os guste tanto como a mí. Pulsad en cada imagen para leerlo mejor:








El Duelo, de Joseph Conrad

5/11/2012 Beldz 2 Comments


Ya está disponible en La Espada en la Tinta mi nueva reseña. Se trata de El Duelo, una novela de Joseph Conrad que retrata, con gran maestría, el enfrentamiento entre dos húsares del ejército francés en tiempos de las guerras napoleónicas. 

"Napoleón I, cuya carrera militar tuvo las características de un duelo contra toda Europa, desaprobaba los duelos entre los oficiales de su ejército. El gran emperador militar no era ningún espadachín y sentía poco respeto por la tradición". Así empieza El Duelo, una maravillosa obra maestra de Joseph Conrad ambientada en la Europa de las guerras napoleónicas. Puede que os extrañe que la califique de obra maestra. Para mí lo es, sin ninguna duda. Quizá sea mi admiración por ese período de la historia lo que hace que encuentre en esta deliciosa narración un pequeño tesoro -o grande, según cómo se mire- de la narrativa inglesa. No obstante, el escenario es un mero telón de fondo. Aquí lo que importa es el mensaje que nos acaban transmitiendo los dos protagonistas, que no es otro que la inutilidad de prolongar un conflicto en el que está en juego el honor, un bien demasiado preciado por los hombres. Conservar el honor ha sido, desde tiempos muy antiguos, una prioridad que ha llevado a la humanidad a enfrentarse entre sí. El Duelo es una buena muestra de ello.

Gustave Caillebotte

5/06/2012 Beldz 0 Comments


Del grupo de los pintores impresionistas, Gustave Caillebotte era el que menos me llamaba la atención. No sabría deciros por qué. Quizá fuera porque no me había preocupado nunca de observar con detenimiento ninguna de sus obras. Conocía la importancia de Los acuchilladores de parqué, por lo revolucionario del tema -la pintura fue rechazada en el Salón de París de 1875 por indigna y vulgar-, pero no le encontraba nada especial. Sin embargo, con el paso del tiempo, y a raíz de mi creciente interés por los impresionistas, le he ido cogiendo el gusto. Ahora me parece un pintor excelente. Una de las cosas que más me gustan de él, a parte de los temas que trata, es la inusual perspectiva escogida en la mayoría de sus pinturas. Podréis observarlo vosotros mismos en los ejemplos que he seleccionado. Gustave Caillebotte, al igual que sus compañeros impresionistas, retrató la vida urbana y campestre de París y de sus alrededores, como Argenteuil o Trouville. Para conocer un poco más sobre su obra, os dejo con un pequeño resumen extraído del siempre útil Diccionario de arte, de Ian Chilvers.

Pintor y coleccionista francés. Arquitecto naval de profesión, fue también un prolífico pintor de temas contemporáneos, vistas urbanas y campestres, bodegones y barcos. Participó en cinco exposiciones de los impresionistas, pero es más conocido como mecenas que como pintor, aunque su París, día lluvioso (1877) se convirtió en una obra muy apreciada y reproducida. Adquirió obras de los demás pintores impresionistas, y a su muerte legó al Estado su colección compuesta por sesenta y cinco cuadros. Contra la oposición de varios artistas académicos, representantes del gusto de la École des Beaux-Arts y del Salón oficial, y tras grandes polémicas, fueron aceptados treinta y ocho cuadros que constituyeron el núcleo del Museo de Luxemburgo. Fueron transferidas al Louvre en 1928 y actualmente se encuentran en el Museo d'Orsay.

 Autorretrato con un caballete

Boulevard Haussmann. Nieve

Calle de París, día lluvioso

Hombre joven al piano

Le pont de l'Europe

Remeros en Yerres

Remero con chistera

Richard Gallo y su perro en el Petit Gennevilliers 

Tejados nevados

 Los acuchilladores de parqué

Fruta exhibida en un puesto

Huerto con manzanos florecidos en Colombes

Acantilados en Trouville

Jardineros

Paseo en Argenteuil

Rotonda en el Boulevard Haussmann




Crisantemos blancos y amarillos
Pescando


















En el balcón, Boulevard Hausmann
Hombre en un balcón


















Pequeño ramal del Sena en Argenteuil
Naranjos o El hermano del artista en su jardín