E.T.A. Hoffmann: Los elixires del diablo

2/24/2011 Beldz 0 Comments


Ya está disponible en La Espada en la Tinta mi nueva reseña: Los elixires del diablo, del alemán E.T.A. Hoffmann. Un relato de ambientación gótica que explora las siniestras inquietudes interiores de un monje capuchino, Medardo. A través de sus escritos, experimentaremos la locura, la tentación, la angustia del amor y, finalmente, la redención.

La aparición de la novela gótica estuvo relacionada con el surgimiento de una nueva sensibilidad estética. El racionalismo extendido por la Ilustración empezó su declive a mediados del siglo XVIII, culminando su decadencia tras la Revolución Francesa. En su lugar, empezó a crecer un sentimiento contrario a la objetividad con que los racionalistas miraban su entorno: una nueva sensiblidad que exaltaba el yo interior; una nueva mirada relacionada con los ideales del liberalismo. Esta concepción, llamada romanticismo, cultivó una literatura con características propias: las pasiones del sujeto, los sueños o el amor tortuoso e inalcanzable eran temas recurrentes entre los escritores e intelectuales de la época. La novela gótica se desarrolló en este nuevo ambiente, tomando como elementos frecuentes los parajes fantasmales, los bosques, la oscuridad, los misteriosos monasterios medievales o las intensas emociones de sus personajes y su desenfrenado comportamiento. Fue en el Reino Unido e Irlanda donde prosperó con más intensidad el movimiento gótico -Los Misterios de Udolfo, de Ann Radclife, El Monje, de Matthew Lewis, o Melmoth el errabundo, de Charles Robert Maturin, son las principales obras de referencia de esta corriente literaria-. Su influencia se extendió por la actual Alemania. Muestra de ello es el relato que ahora nos ocupa, Los Elixires del Diablo.
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Literatura medieval: La muerte del rey Arturo

2/21/2011 Beldz 4 Comments


La leyenda del rey Arturo está de moda. Lo demuestra el elevado número de estudios y libros que actualmente aún se publican. Las revistas también suelen dedicar algunas de sus páginas, de vez en cuando, a tratar algún aspecto del mito. En esta ocasión, la revista de historia de National Geographic publicó, hace ya bastante tiempo, un artículo sobre la muerte del rey Arturo escrito por Carlos García Gual, catedrático de filología griega y experto en la leyenda de este famoso rey. Como ya hice en una ocasión anterior, con el artículo de "El Holandés Errante y otros mitos del romanticismo gótico", escaneé también éste para compartirlo con vosotros, y para quien le interese. Espero que os guste:




Pinturas (IV)

2/19/2011 Beldz 7 Comments

Tiziano - La Venus de Urbino (1538)
[Uffizi, Florencia]


Rembrandt - La fiesta de Baltasar (1635)
[National Gallery, Londres]


Horace Vernet - La Barrière de Clichy (1820)
[Louvre]


Ilyá Repin - Procesión de Pascua en la región de Kursk (1883)
[Galería estatal Tretiakov, Moscú]


Jacques-Louis David - La muerte de Sócrates (1787)
[Metropolitan]


Ingres - Roger liberando a Angélica (1819)
[Louvre]


John William Waterhouse - Ulises y las sirenas (1891)
[National Gallery of Victoria, Melbourne]


James Jacques Tissot - En el banco del jardín (1883)
[Colección privada]


Caillebotte - Richard Gallo y su perro en el Petit Gennevilliers (1884)
[Colección privada]


Arnold Böcklin - El bosque sagrado (1882)
[Kunstmuseum, Basel]


Pinturas (I)
Pinturas (II)
Pinturas (III)

Dos curiosas festividades medievales

2/12/2011 Beldz 1 Comments


Muchas veces, la Edad Media tiene esas cosas que, vistas desde nuestra óptica, resultan extraordinarias. Pensamos: están locos esas gentes del Medioevo. Y no nos falta razón, pues había tradiciones que, si se realizasen hoy, levantarían una grandísima polémica, sobre todo entre los eclesiásticos. En la Edad Media había un período corto de tiempo en el que la Iglesia permitía la ritualización del mundo al revés, es decir, la alteración del orden jerárquico, muchas veces como recompensa a los esfuerzos del bajo clero -este mundo al revés lo podemos encontrar hoy en día, por ejemplo, en los días de Carnaval-. El problema es que muchas de estas fiestas habían ido derivando en desorden: cantos obscenos, representaciones irreverentes... algunas, incluso, se hacían en el interior de las iglesias y las realizaban los mismos clérigos. Estos oficios, con el tiempo, acabarían siendo prohibidos por la Iglesia dentro del ámbito eclesiástico, aunque continuarían representándose en la calle. Como ejemplos, os he traído dos fiestas que, por sus características, creo os van a sorprender:

La conocida como Episcopus Puerorum es una de las más sorprendentes. Esta fiesta era una lejana derivación de las Saturnales, celebradas en diciembre en la Roma antigua, y en las cuales los esclavos eran liberados de sus obligaciones, y sus papeles intercambiados por los de sus amos. El Episcopus Puerorum consistía en la elección, en el seno de la escuela monacal, de un niño que debía hacer las funciones de obispo durante tres días. Este obispillo -llamado episcopellum- celebraba el oficio de la misa y pronunciaba un sermón de alto contenido satírico. Lo extraordinario se encontraba en la actuación de los monjes: éstos, mientras el obispillo oficiaba, hacían cosas obscenas, danzaban, jugaban a cartas debajo del altar y sustituían el incienso por excrementos, con la intención de producir malos olores. Cuando acababa la misa, subían en unos carros llenos de estiércol y recorrían el pueblo lanzando las heces sobre la gente que se agolpaba en las calles para seguirlos. Y todo ello, para celebrar la circuncisión de Cristo. Hoy en día se continúa realizando esta tradición en Montserrat, con la elección de un obispillo que ofrece la misa, aunque sin la burla medieval, por supuesto.

Otra fiesta era la llamada Cornomania, celebrada el sábado in albis -relacionado con el bautizo de los niños-, el primer sábado después de la semana de Pascua. El sacristán se ponía una corona de flores de centeno -una variante cornuda- e iba por el pueblo con un bastón de cascabeles incitando a la gente a celebrar el sábado in albis. Había cantos llenos de burlas hacia la jerarquía eclesiástica y gestos obscenos y cómicos. Los mismos clérigos danzaban, cantaban y montaban asnos al revés. En la cabeza del asno se colocaba un platillo con monedas, con la intención de que los clérigos las cogieran. Como estaban subidos del revés, la tarea resultaba muy dificultosa. Siempre caían los monedas al suelo, hecho que aprovechaba la gente, enfervorizada, para recogerlas. La fiesta terminaba con la bendición de las casas y la entrega de un dulce especial -tradición que aún hoy se conserva, con las conocidas monas de Pascua-.

Impresionismo: Claude Monet

2/08/2011 Beldz 2 Comments


No negaré que últimamente estoy sintiendo una pasión desenfrenada por los impresionistas. Principalmente por tres de ellos: Monet, Pissarro y Sisley. Me apasiona esa pinzelada rápida y fragmentada, con la intención de captar el momento, y esas figuras difuminadas, insinuadas entre la vivez de los colores y la penetrante luz, que dan a cada cuadro una sensación de calidez y armonía extraordinaria. Para los impresionistas, era más importante la sensación que el motivo representado. El objeto diluía ahora su forma y se subordinaba a las proyecciones de luz, que variaban contínuamente a lo largo del día. Por esta razón, podían hacer variaciones de un mismo motivo, tan sólo con la finalidad de estudiar la incidencia de la luz sobre el objeto -de ahí surgen las famosas series de Monet, com la de la catedral de Rouen, pintada a diferentes horas del día-. Esta nueva manera de captar la naturaleza no tuvo muy buena acogida entre los intelectuales de finales del siglo XIX. La primera exposición oficial del grupo impresionista, realizada en 1874 en el estudio del fotógrafo Nadar, generó el rechazo de los críticos. Se habían presentado pinturas de Bazille, Monet, Pissarro, Sisley, Degas, Renoir, Morisot, Cézanne, y otros pintores afines. Entre ellas se encontraba "Impresión: sol naciente", de Monet, cuadro que motivó el comentario despectivo del crítico Louis Leroy que bautizaría el movimiento impresionista.

La pintura del romanticismo inglés había influido en la gestación del impresionismo. Las experiencias de Turner, ya en la última etapa de su vida, con el color y la disolución de la forma en pinturas tan extraordinarias como "Lluvia, vapor y velocidad" (1844), proporcionaron la base con la que más tarde trabajarían los impresionistas. También fueron muy importantes para su nacimiento los pintores de la Escuela de Barbizon y, en concreto, uno de sus máximos exponentes, Camille Corot -"El puente de Mantes" (1870)-. Se especializaron en el paisaje y su estudio del natural -normalmente realizaban sus esbozos al aire libre y terminaban los cuadros en el estudio-. Sus paisajes mantenían un tono realista, pero esa observación directa de la naturaleza les otorgaba un sentimiento aún de tono romántico. Fue Édouard Manet, no obstante, el auténtico precursor del impresionismo, sobre todo por obras tan controvertidas como "Desayuno sobre la hierba" (1863).

Wood Lane (1876) [Philadelphia Museum of Art]
Camille Monet in the Garden at Argenteuil (1876) [Metropolitan]


Rouen Cathedral (1893) [Musée d'Orsay]
Woman with a Parasol (1886) [Musée d'Orsay]

Camille Monet in Japanese Costume (1876) [Museum of Fine Arts, Boston]
Garden of the Princess, Louvre (1867) [Allen Memorial Art Museum, Oberlin]


Boulevard des Capucines (1873) [Nelson-Atkins Museum of Art, Kansas City]
Camille Embroidering (1875) [The Barnes Foundation, Merion, USA]


Alice Hoschedé in the Garden (1881) [Colección privada]
At the Parc Monceau (1878) [Colección privada]


Oscar Claude Monet -en casa le llamaban Oscar- nació en París en 1840, aunque se crió en la localidad costera de El Havre, lugar donde se mudó su familia en 1845. Su tía, Jeanne-Marie Lecadre, era aficionada a la pintura, y eso desempeñaría un papel de máxima importancia en los primeros años de formación del joven pintor. Hasta los veinte años, Monet consiguió una cierta reputación como caricaturista de personalidades locales, pero su iniciación en la pintura se produjo gracias a Eugène Boudin, un pintor de escenas marinas y comerciante de marcos, que le inculcó el gusto por la naturaleza y la pintura al aire libre. También Jongkind, otro pintor de marinas de origen holandés, influyó en la formación de Monet. Así, en 1862, ingresó en el estudio de Charles Gleyre en París; allí conoció a Bazille, Renoir y Sisley, compañeros fundamentales en la posterior gestación del grupo impresionista. Comenzó a pintar al aire libre bajo la influencia de los paisajistas de Barbizon y de Édouard Manet, que había conocido hacía poco tiempo en París.

Tras un viaje por Londres y Holanda, tratando de huir de la guerra franco-prusiana -donde moriría su compañero Bazille-, volvió a París en 1871. Se instaló en Argenteuil, a orillas del Sena, y empezó a definir su estilo comenzando a pintar paisajes fluviales, con los que podía experimentar el reflejo de los objetos en el agua, característica básica de su pintura. Las exposiciones impresionistas continuaban realizándose con cierta regularidad, aunque sería Monet el único pintor del grupo original que se mantendría fiel a su estilo durante toda su carrera. Más tarde, vivió sucesivamente en Vétheuil, Poissy y, finalmente, estableció su residencia permanente en Giverny en 1883, una pequeña casa con jardín a orillas del Sena. De esta época son sus célebres series de ninfeas, de almiares y de las vistas de la catedral de Rouen. Los viajes que, con posterioridad, realizó a Venecia y, de nuevo, a Londres le proporcionaron nuevos motivos para tratar esa relación de la luz con el agua. En 1908 empezaron sus problemas de ceguera. Tras diversas operaciones de cataratas, recuperó la vista en 1923 y volvió a pintar, aunque no por mucho tiempo. Monet murió en Giverny el 5 de diciembre de 1926.

Yachts at Argenteuil (1875) [Colección privada]
Argenteuil Seen from the Small Arm of the Seine (1872) [Colección privada]


Water Lilies (1905) [Colección privada]
Water Lilies and Japanese Bridge (1899) [Princeton University Art Museum]


The Gare Saint-Lazare. Arrival of a Train (1877) [Fogg Art Museum, Cambridge]
View of Rouen (1872) [Colección privada]


Poplars on the River Epte (1891) [National Gallery of Scotland, Edinburgh]
Poppies at Argenteuil (1873) [Musée d'Orsay]


Magpie (1869) [Musée d'Orsay]
Quai du Louvre (1867) [Haags Gemeentemuseum, Den Haag]


Houses of Parliament, London (1901) [Art Institute of Chicago]
Impression, The Sunrise (1873) [Musée Marmottan, Paris]


Boats in the Port of Honfleur (1866) [Colección privada]
Garden at Sainte-Adresse (1867) [Metropolitan]


Apple Trees on the Chantemesle Hill (1878) [Colección privada]
Arm of the Seine near Vetheuil (1872) [Colección privada]

Con la finalidad de compartir con vosotros los cuadros de Monet, he dedicido subir un archivo que recopila muchas de sus pinturas, en concreto 136. Son imágenes de gran calidad, extraídas de Monetalia. Si queréis tener una buena colección de Monet, os recomiendo bajar este archivo que he ido confeccionando estos días. Evidentemente, no se encuentra toda su producción, pero sí aquella más representativa y, también, la que más me gusta a mí. Si os interesa completarla, tan sólo tenéis que consultar la página web de Monetalia. Podéis acceder al archivo pinchando en el siguiente enlace: Claude Monet (pinturas).


Eduard von Keyserling: Un ardiente verano

2/05/2011 Beldz 0 Comments


Eduard von Keyserling
ha sido, para mí, todo un descubrimiento. No pensaba que llegara a gustarme tanto "Un ardiente verano", una novela corta que el autor escribió en 1904, ya enfermo de sífilis. Mi reseña, en La Espada en la Tinta:

El paso de la adolescencia a la edad adulta no siempre resulta fácil. Y si no, que se lo pregunten a Bill, el protagonista de nuestra historia. Bill es un joven de 18 años que acaba de suspender el bachillerato. Su padre, el conde Gerd von Fernow, disgustado por este hecho, le obliga a pasar las vacaciones de verano junto a él, en una preciosa casa de campo, con la finalidad de que estudie las lecciones. El chico aborrece a su padre, un hombre estricto y de severos principios morales, propios de su clase social. Para Bill es una verdadera penitencia el tener que pasar los radiantes y esplendorosos días de verano encerrado en su habitación, repasando el significado de Antígona.
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Google Art Project

2/02/2011 Beldz 0 Comments


Google acaba de presentar un nuevo proyecto que, para mí, resulta interesantísimo: Art Project, una plataforma digital para explorar los mayores museos del mundo. Con un elevado nivel de zoom y diversas flechas direccionales, permite recorrer las salas de la Tate Britain, del Rijksmuseum, de la Gemäldegalerie, del museo Thyssen-Bornemisza o del Metropolitan, entre muchos otros. Este proyecto demuestra el avance de los museos virtuales y su creciente importancia en nuestro mundo actual, totalmente informatizado. Aunque un museo virtual no puede sustituir la experiencia del directo, constituye una herramienta fundamental para el conocimiento; un complemento indispensable que acerca el arte a todos aquellos interesados.