Castillos Alemanes: Augustusburg y Falkenlust

12/27/2007 Beldz 0 Comments


Los palacios de Augustusburg y Falkenlust se encuentran muy cerca de la ciudad de Colonia, concretamente en Brühl, en el estado de Renania. Son dos muestras del arte rococó alemán y fueron los palacios de los príncipes-arzobispos de Colonia durante el siglo XVIII.

El príncipe elector de Colonia, el obispo Clemente Augusto, decidió dotar a sus territorios de lujosas mansiones y, para ello, hizo acudir al mejor de los arquitectos alemanes de la época, Johann Balthasar Neumann, que junto a François de Cuvilliés, recibieron el encargo de construir dos castillos en las cercanías de la ciudad. Neumann dominó el arte de crear espaciosas y armónicas estructuras interiores, llenas de fantasía y de espíritu ascendente, donde la decoración de los frescos completó los magníficos edificios. Dio con preferencia una forma ovalada a sus construcciones, consiguiendo un gran equilibrio entre la parte central y la parte longitudinal.

Ambos arquitectos comenzaron sus trabajos en 1729. El obispo había elegido un lugar rodeado de prados y bosques para que levantaran un pabellón de caza, donde pudiera practicar su afición. Aunque en principio debía ser un simple pabellón, se convirtió en un magnífico edificio, donde Cuvilliés puso en práctica sus ideas aparendidas en París. Este monumento que estamos citando, es el castillo de Falkenlust, cuyo nombre en alemán hace referencia a los halcones, aves utilizadas por los cetreros, para plasmar las aficiones a este tipo de caza practicada por el obispo. Consta de un edificio principal de dos plantas, a cuyo lado se disponen otros menores de una única planta y una capilla, rodeados todos ellos de un hermoso parque. En el edificio principal descansaban el obispo y sus acompañantes en el curso de las numerosas cacerías que organizaba el prelado, mientras que las otras dependencias estaban destinadas a guardar los halcones y a diversos espacios auxiliares.

La construcción de Falkenlust agradó en extremo al obispo, que acudió desde entonces al lugar con frecuencia. Al cabo de pocos años, decidió que debería construir en las inmediaciones una residencia donde pasar temporadas más largas y así surgió el castillo de Augustusburg, que posee una gran armonía de los espacios y una exhuberante decoración propia del arte rococó. Este castillo se encuentra unido al de Falkenlust por medio de una larga avenida que recorre el parque que rodea a ambos.

  • Información extraída de:
Patrimonio Mundial de la Humanidad: Europa Central y Septentrional

Castillos del Loira: Le Château de Chambord

12/24/2007 Beldz 0 Comments



Francisco I
fue un rey que impulsó definitivamente el Renacimiento en Francia, favoreciendo las artes y desarrollando una activa labor constructora que tiene reflejo en los múltiples castillos y palacios surgidos durante su reinado. Buscó siempre lograr las posesiones en Italia que sus antecesores habían pretendido, logrando obtener el Milanesado tras aliarse con Venecia y vencer a los suizos. Esa querencia por Italia se manifestó claramente en las artes, pues muchos maestros que participaron en sus obras eran italianos, destacando entre ellos a Leonardo da Vinci. Gracias a los deseos de Francisco I de conseguir para su país un rango internacional que no había logrado en sus intentos de ser coronado emperador, Francia dispone de algunos de los palacios renacentistas más destacados del continente. Además de Fontaineblau, que se convirtió en un centro político de enorme relevancia, la región del Loira se vio favorecida por esta fiebre constructora. Entre los siglos XV y XVI se construyeron numerosas residencias para los soberanos y la nobleza, así como mansiones de la burguesía. A lo largo de este río, el de mayor longitud de Francia con sus 1.020 km de largo, surgieron palacios como los de Blois, Amboise, Chenonceaux, Azay-le-Rideau, Valençay y Chambord.

Chambord se encuentra situado en el municipio homónimo junto al río Casson, y se construyó, por orden de Francisco I, entre los años 1519 y 1537. El arquitecto que dirigió las obras fue el italiano Domenico da Cortona. La planta y la organización general se corresponden a los de una fortaleza, pero se trata de un palacio residencial caracterizado por la gran simetría y armonía del conjunto. Se levanta sobre un antiguo pabellón de caza, es de planta rectangular y dispone de cuatro torres circulares, sólidas y con un diámetro de casi 20m.

Aparece rodeado de una amplia superficie de césped, con múltiples senderos, y bordeado de bosque. Un muro engloba todo el conjunto y un puente atraviesa el foso lleno de agua para acceder a la entrada principal del palacio. La torre del homenaje, último símbolo de su carácter de fortaleza, dispone en su interior de una escalera de doble hélice con una claraboya y finaliza en un magnífico cimborrio. Es el edificio principal, situado en posición central, y consta de tres pisos en los que se distribuyen numerosas salas y otras dependencias. El conjunto del palacio aparece cubierto de tejados de dos aguas o terminados en punta, agujas, flejchas, chimeneas y tragaluces, creando un hermoso contraste el gris de la pizarra con el color claro de la piedra de los muros.

  • Información extraída de:
Patrimonio Mundial de la Humanidad: Francia y Europa Meridional

Chanson de Guillaume

12/13/2007 Beldz 0 Comments


Título: Cantar de Guillermo
Autor: Anónimo, siglo XII
Editorial: Gredos, 1997
Colección: Clásicos Medievales

Nº de páginas: 198
Precio: 13€

Argumento:

El cantar de Guillermo es uno de los cantares de gesta más antiguos de la épica francesa y en él se dan cita todos los problemas de los que se ha ocupado la crítica desde el romanticismo hasta hoy. Parece que en la gesta se funden elementos procedentes de tradiciones muy distintas: vidas de santos, relatos históricos, mitos indoeuropeos... Los personajes que dan vida al Cantar, desde el santo Vivién al gigante Renuard, desde la enérgica Guiburc a los valerosos infantes, son un friso muy vivo de la épica medieval. Joaquín Rubio Tovar, profesor de filología románica en la Universidad de Alcalá, es autor de varios estudios sobre las traducciones y sobre los libros de viajes medievales. Ha traducido Cligès de Chrétien de Troyes y ha editado San Manuel Bueno, mártir de Unamuno. Es autor de un ensayo sobre la relación entre música y literatura.

"El cantar de Guillermo" es un cantar de gesta compuesto hacia el 1140, pero cuyas raíces se hunden en el siglo anterior, o quizá antes, como prueban el Fragmento de la Haya y la Nota Emilianense. El texto, que plantea graves problemas textuales, narra el enfrentamiento desigual de Vivien, sobrino de Guillermo, en Lanchamp contra los árabes llegados de Córdoba bajo las órdenes de Deramed. Guillermo acude con refuerzos al campo de batalla, pero no encuentra a Vivien, que ya ha muerto; las pérdidas que sufre son numerosas y, sobre todo, de su propia familia. Vuelve una segunda vez al combate, acompañado ahora por Gui, el hermano pequeño de Vivien, y consigue la victoria. De pronto, todo cambia en el texto, quizás por la fusión poco hábil de dos cantares de gesta diferentes. Ahora, Guiboure, la mujer de Guillermo, le aconseja que pida ayuda al rey Luis, que se muestra reticente. Sólo la llegada del gigantesco Rainouard (Reinaldo) dará nuevo vigor al ejército de Guillermo, que logrará la victoria final.

El éxito del Cantar de Guillermo fue enorme y dio lugar al nacimiento de un ciclo épico centrado en la familia de este primo de Carlomagno, conde de Toulouse y conquistador de Barcelona y de gran parte de la Marca Hispánica.